La logística inversa: el destino oculto de las devoluciones

La logística inversa: el destino oculto de las devoluciones

En la era del “compra ahora y devuelve después”, las devoluciones se han normalizado. Pedimos varias tallas, probamos en casa y regresamos lo que no nos convence. El proceso parece simple, casi invisible.

Pero lo que devuelves no desaparece.
En realidad, comienza otro recorrido mucho más complejo.

Este recorrido se llama logística inversa: el sistema que gestiona productos desde el consumidor de vuelta al vendedor. Y en la industria de la moda, sus implicaciones son profundas.

¿Qué es la logística inversa?

La logística tradicional mueve productos desde la fábrica hasta el cliente. La logística inversa hace lo contrario: recoge productos devueltos, los transporta, inspecciona y decide su destino.

En teoría, una prenda devuelta vuelve al inventario y se vende otra vez. En la práctica, no siempre ocurre así.

¿Qué pasa realmente con la ropa que devolvemos?

Dependiendo de la marca, el país y el estado de la prenda, puede suceder lo siguiente:

  • Se reincorpora al inventario si está en perfecto estado.
  • Se liquida a precios reducidos.
  • Se envía a mercados secundarios.
  • Se destruye si el costo de reprocesarla es mayor que el de producir una nueva.

Sí, muchas devoluciones terminan fuera del circuito comercial principal.

En algunos modelos de fast fashion, el volumen de devoluciones es tan alto que resulta más barato destruir inventario que clasificarlo y reempaquetarlo.

El costo oculto

Las devoluciones no son neutras.

Cada envío implica transporte adicional, embalaje extra, emisiones y gestión de residuos. Además, el reacondicionamiento de una prenda requiere mano de obra y tiempo.

Cuando el sistema está diseñado para velocidad y rotación constante, la devolución deja de ser un servicio al cliente y se convierte en una carga ambiental.

El impacto cultural del “devuelvo sin pensar”

La facilidad de devolver ha cambiado la forma en que compramos. Ya no decidimos antes de adquirir; decidimos después. Esto genera:

  • Mayor sobreconsumo
  • Menor conexión emocional con la prenda
  • Incremento en transporte y huella de carbono
  • Normalización del descarte

La devolución masiva es una extensión del modelo de consumo acelerado.

¿Existe una alternativa?

Sí. Y empieza por cambiar la lógica:

  • Comprar con intención.
  • Revisar medidas antes de ordenar.
  • Apostar por calidad en lugar de cantidad.
  • Elegir segunda mano, donde cada prenda ya pasó por un proceso de selección.

En modelos circulares como Begin Again, la rotación es distinta. Cada pieza tiene valor individual, no es inventario desechable. La logística no está diseñada para destruir, sino para extender vidas útiles.

La logística inversa en una industria circular

En un sistema verdaderamente circular, la logística inversa no es un problema, sino parte del diseño. Las prendas se reacondicionan, se reparan o se redistribuyen con intención.

Pero esto requiere algo que el fast fashion no prioriza: tiempo y criterio.

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